SANTO DOMINGO. El gerente de los Toros del Este está satisfecho con tres factores que caracterizan a los peloteros de esa organización y por la cual trabaja. “La unión que tienen ellos, la química que existe y el hambre que tienen” los jugadores, consideró Ray- mond Abreu como las particularidades básicas con las que convive su equipo.

Jugadores con esas mismas singularidades fueron atraídos por Abreu al conjunto de los Toros. “No es un secreto que se inyectó muchachos con el porcentaje de embasarse un poco más alto que los años anteriores”, apunta Abreu. Ahí se suma a Jordany Valdespín y a Rubén Sosa. Colectivamente el equipo tiene un porcentaje de embasarse de .328, tercero en la liga, sin la jornada de ayer.

Los Toros batean .233 de forma colectiva, tercero de la liga y aunque su efectividad de 3.65, es la cuarta peor, con eso ha sido suficiente para registrar 5-4 y estar empatados con las Águilas Cibaeñas en segundo lugar.

Abreu es un competidor y desde la oficina lleva ese espíritu hacia la organización. ¿Quizá para ir a una final? “Eso yo no sé decirte. Nada más Dios sabrá”, señala. “Nosotros sí estamos enfocados día a día, de hacer lo mejor todos los días. Desde la oficina hasta los muchachos del terreno de juego para que podamos hacer un buen papel. Claro, la meta final (disputar el título), uno está enfocado en eso”, señala.

Los Toros ganaron su segundo campeonato en 2011. El primero en 1995 y han visitado la final en cuatro ocasiones.

Los Toros tienen un personal nativo que agrada y además han sumado a algunos jugadores, que estratégicamente dan su resultado. Abreu dijo sentirse “verdaderamente afortunado” del personal que tiene. Ahora bien, “lo que tenemos es que trabajar fuerte para que eso se traduzca en el terreno de juego y hasta ahora estamos viendo los resultados.”

La noche de esas declaraciones (el martes pasado), los Toros eseñaron de qué están hechos. Si bien perdieron ante el Licey 8-7, durante el trayecto cayeron en desventaja, se recuperaron aunque más tarde la perdieron. Las respuestas ofensivas llegaron en su momento.

“Lo que uno anda buscando del atleta es que te pueda representar con la chaqueta del equipo, con atletismo, con velocidad, es lo primordial del atleta”, señaló Abreu al reconocer que el béisbol ha cambiado. No necesariamente se cuenta ya con el jugador de poder, sino con el que posea las características mencionadas.

Con todo y los pasos dados, hay una faceta que Abreu reconoce que le falta: “Fortalecer el pitcheo”, señala. Y es que “a veces uno entiende que hace lo correcto y a veces no funciona, pero esa es la meta”.