WASHINGTON.- Estados Unidos aseguró este miércoles que el Gobierno de Venezuela incrementó la represión tras el fallido ataque con drones contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y citó como ejemplo la detención del diputado Juan Requesens, acusado de ser cómplice de ese ataque.

En su informe anual en materia de derechos humanos relativo a 2018, el Departamento de Estado dijo que existe “información creíble” sobre torturas y abusos cometidos por las fuerzas de seguridad venezolanas, que considera que están “politizadas” e influenciadas por el Ejecutivo de Maduro.

“La situación de los Derechos Humanos es terrible, creo que está bien documentada en este informe. Este informe va sólo hasta finales de año y la situación solo ha empeorado desde entonces”, dijo en rueda de prensa Michael Kozak, responsable de Derechos Humanos del Departamento de Estado.

Para Washington, uno de los puntos de inflexión en la situación de derechos humanos en Venezuela se produjo el 4 de agosto, cuando Maduro sufrió un fallido ataque con drones mientras daba un discurso por el 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada).

“El Gobierno incrementó sus ataques contra las libertades civiles después del supuesto y fallido intento de asesinato presidencial el 4 de agosto”, dijo el Departamento de Estado en su informe.

A continuación, EE.UU. destaca la detención el 7 de agosto de Requesens por “hombres enmascarados” de la inteligencia del país, mientras Maduro lo acusaba en televisión del atentado en su contra.

Según EE.UU., que cita artículos de prensa e información de varias ONG, Requesens ha llegado a estar en régimen de aislamiento hasta 23 horas al día, no ha podido recibir atención médica adecuada y no se le ha garantizado su derecho a un juicio justo, aunque sus condiciones de detención han mejorado levemente desde diciembre.

En su informe, el Departamento de Estado cita 2.000 casos de detenciones arbitrarias y 286 “presos políticos”, documentados por la ONG Foro Penal, que asegura que esa cifra -que data del 18 de noviembre- es menor a los 676 “presos políticos” produjo la ola de protestas de 2017.

EE.UU. destaca en su informe el carácter “cada vez más autoritario” del Ejecutivo venezolano y crítica las “profundamente fraudulentas” elecciones de mayo, en las que Maduro fue reelegido y que le permitieron volver a tomar posesión de su cargo el pasado 10 de enero.

El informe se refiere a los acontecimientos de 2018 y no menciona al líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por 54 países, entre ellos EE.UU.