La violencia intrafamiliar en la mayoría de casos tiende a manifestarse en pequeños actos que le muestran a la mujer que está expuesta al peligro dentro de su hogar, como pasó con la joven estudiante de educación Chanty Lorette Nichols Pimentel, quien durante siete años de matrimonio probó la violencia dentro de su propia casa por parte de su expareja Santos Alexander De la Rosa, de 38 años de edad.

La mujer de 28 años de edad comenta que su exesposo empezó a cometer actos violentos en su contra que le despertaron la “voz de alerta” de que debía salir de ese círculo.

Narra que, aunque intentó sacar lo mejor de su pareja, se vio en la necesidad de poner su vida por encima del matrimonio y separarse de él, ya que entendía que su hogar ya no tenía estabilidad. “Al principio todo estaba bien, pero con el tiempo comenzó a vigilarme, no paraba de llamarme y cuando no le contestaba él empezaba a recorrer las casas de mis familiares y amigos para ver si me encontraba”, dijo la mujer.

Pimentel hace público su temor tras la muerte de la abogada Anibel González, quien recibió varios impactos de bala de su exmarido Oscar Yasmil Fernández Estévez, que después de suicido en un hecho ocurrido el pasado viernes es San Pedro de Macorís.

La joven dice que todo estaba bien hasta que De la Rosa notó que ella no planeaba volver con él. Asimismo, agrega que un allegado de la iglesia a la que frecuentaba su exmarido le comentó que éste había comprado un cuchillo para agredirla. Sin embargo, él perdió el arma, así que decidió poner una orden de alejamiento en contra de su expareja.

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Un año después de la separación, el pasado 13 de julio de 2019, alrededor de la 9:00 de la mañana, ella abrió las puertas de su casa en la calle 22 de Agosto, en Andrés Boca Chica, para tender las toallas luego de ducharse y se dirigió al baño. “Cuando terminé de bañarme él estaba ahí, se encerró conmigo en el baño con un cuchillo que tomó de mi cocina, le pedí que dejara el arma pero no valió; forcejeamos, hasta se rompió el mango del cuchillo, luego me lo colocó en el cuello y le supliqué que no me torturara así, a lo que procedió a propinarme diez estocadas en diferentes partes del cuerpo”, recuerda.

Pimentel continúo contando que la última estocada se la dio en el cuello. “Me introdujo el cuchillo por la barbilla y luego lo hundió con el dedo, a lo que prosiguió a estrangularme; le dije que no me torturara más y me dejara morir en paz, entonces me dejó tirada en el baño, se rompió la camisa y la guardó en una mochila”.

La joven bajó sangrando del tercer piso de su vivienda hasta la primera planta donde estaban sus familiares, estos le dieron los primeros auxilios y la llevaron a una clínica privada para que le dieran asistencia.

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Pimentel agrega que ese mismo día De la Rosa se entregó en el destacamento del ensanche Felicidad en el sector de Los Mina, pensando que había logrado matarla. Tres días después en la Fiscalía de Santo Domingo Este se le dictó tres meses de medida de coerción por violación a los artículos 309, 309-1, 3069-2 y 309-3, del Código Penal dominicano.

De la Rosa guarda prisión preventiva en la cárcel de La Victoria.

“Mi temor es que el quedé en libertad el próximo mes de octubre como pasó con el exesposo de la abogada Anibel González”, manifestó la mujer.

Nichols Pimentel, quien se ganaba la vida dando clases en un colegio privado, declara que la agresión le ha dejado un trauma que le impide trabajar, por lo que espera recibir asistencia psicológica por parte del Ministerio de la Mujer, el cual colocó una de sus abogadas al frente del caso.